![]() |
| ¡¡¡GOOOOLL DE BOYÉ!!! Racing es tricampeón. |
El viejo gasómetro estaba colmado. Se jugaba la segunda final entre Banfield (equipo sensación del certamen) y el poderoso Racing Club.
Habían terminado los dos en la primera colocación de la tabla y debían dirimir, en dos finales, quién sumaba la estrella en juego.
La primera final fue pareja, finalizó igualada sin goles, pero Racing mereció mejor suerte incluso debió haberla ganado si Sir Wilbraham no le anulaba mal un goal al elenco de Guillermo Stabile.
La segunda final se encaminaba a un nuevo empate pero Mario Boyé, el hombre del barrio de Colegiales, clavó un zapatazo eterno que se incrustó en el ángulo derecho de Graneros pese a la extraordinaria volada del golero banfileño.
De esta manera, y con otro zapatazo inolvidable (como los de Cárdenas en 1967 y Bedoya en el 2001), Racing lograba el tricampeonato dejando como subcampeón a un formidable equipo de Banfield que pese a no ser campeón aún se lo recuerda como uno de los grandes equipos de la historia del futbol vernáculo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario